rosario bléfari

Un viaje al mundo de rosario bléfari: una musa divertida, extrovertida y cercana.Leyenda del rock, Eterno corazón adolescente, inspiración para todo artista independiente que se precie de tal. Estamos fascinados de tener a Rosario Bléfari y no lo disimulamos. Sin dudas después de todos los músicos queridos que pasaron por nuestras páginas y tapas, era la figurita más esperada del álbum y con ella iniciamos nuestro Nº43.

Rosario no para y en breve sacará nuevo material, Privilegio, el sucesor de Calendario. Será su primer disco con esta nueva formación (Javier Marta en guitarras, Jesica Ojeda en Bajo y Pablo Córdoba en batería) y es la excusa perfecta para entrevistarla, como hace tiempo queríamos hacerlo.
Nos encontramos con ella en el peculiar bar de la esquina del Konex y, cerveza de por medio, charlamos un poco de esto y de aquello, y, como dato anecdótico, alguien le acerca un flyer sobre una jornada de escritura que ella misma dará.
Rosario es famosa y anónima a la vez, y ese halo de misterio y hermetismo que mantuvo durante años, se distancia mucho de la cercanía que hoy nos traza con su calidez en la relación con sus seguidores en la vida real (donde agradece a los chicos que ve en varios recitales seguidos por su nombre) y en las redes sociales.

Bienvenidos a la charla con la ahora locuaz Rosario Bléfari, el hada de hielo Suarezca quedó atrás, y nos abre sus puertas de su mundo…

Considerando que ya hace diez años que estás como solista, casi la misma cantidad de tiempo que duró la legendaria banda Suárez (1989-2001) te gusta o te hincha un poco que te asocien todo el tiempo con “la cantante de”. Por ejemplo Paul Mac Cartney, hace más tiempo que esta sólo que con los Beatles, pero es imposible despegarlo de ahí, ¿cómo lo vivís vos?
No me molesta que me asocien a Suárez porque yo era Suárez. Si alguien que no me conoce necesita una referencia anterior y es esa estoy orgullosa porque también me define. Como muchos saben yo no era sólo la cantante de Suárez, y lo cierto es que nada cambió en mi relación con las canciones, la forma en que las hago, como grabo los demos y se los muestro a mis compañeros. Si escucharan mis demos desde Suárez hasta ahora verían una línea en mi composición, en mi manera.
Y cuando muestro los temas al resto de la banda sigo pidiendo las mismas cosas sobre lo que trae cada uno: escuchan y lo interpretan aproximándose y haciendo promedio con su manera de tocar.
Soy bastante abierta a escuchar y hasta a cambiar porque al tocar con una banda despuntan cosas que me inspiran y surgen ocurrencias sobre la marcha donde se transforma lo que estaba en el demo.
En Suárez pasaban cosas parecidas a las de ahora: algunos temas -como en el próximo disco- salen de una improvisación que grabo en el momento y con la que armo una canción, así salió Río Paraná, por ejemplo, trabajando sobre unos acordes que Gonzalo (Córdoba) empezó a tocar, o sobre baterías de Diego (Fosser) que grababa y después loopeaba como en el caso de El imán, o temas de Fabio (Suárez) y Marcelo (Zanelli) que redondeaba o terminaba como Mañana, Morirían, El ídolo o instrumentales como Sonido Cotopaxi o Bajo kill que eran ideas que los chicos traían y a las que siempre les presto mucha atención. Ahora igual, si Jesica hace unas notas que improvisa para calentar motores y los demás la siguen, yo ya estoy viendo que canción puede ser en el futuro. Estoy atenta a esas cosas, aunque en mi casa haga canciones desde cero más que nada. Fuego, que está en el nuevo disco, la hice sobre una batería que ya tenía de Pablo, Ahora entendí salió de una improvisación con Javier y Pablo, hay temas de Javier, y otros hechos sobre una guitarra que me pasó como en Malas estrellas o Indivisible de Calendario. Todo esto que digo es sólo para mostrar un poco la continuidad que para mí significa todo. Eso no significa que no extrañe de Suárez, a las personas y lo que resulta de cada combinación, sus formas de ser, sus chistes, sus mañas, voces y cuerpos, las personas mismas; pero igual extrañaría a esta banda si me pusiera a tocar con Suárez, o hiciera una nueva banda. Extraño a Diego, a Gonzalo, a Fabio y a Marcelo en eso que compartíamos, pero también extraño a Andrea (Di Napoli) y a María (Ezquiaga), uno extraña las personas, lo que en concreto no está, y eso en mis sentimientos está más asociado al humor y a la conversación que a la música. No es raro lo que siento, me gusta también porque baja del pedestal a la música para ponerla por debajo de las relaciones humanas, apenas uno más de sus derivados.

Te la pasas viajando… ¿cómo es la experiencia de tocar en el interior del país? ¿Es más complicada la logística ahora que vas con banda?
Ir al interior empecé sola, dando talleres de capacitación docente gracias a Estanislao Antelo (www.estanislaoantelo.com.ar), un especialista de la educación que conocí por Zanelli; así fui a varias provincias a las que nunca había ido y daba talleres a personas que no me conocían y me veían como una rareza que no sabían si amar u odiar. Mientras les alteraba los nervios –para bien o para mal- a profesores de enseñanza artística de la secundaria, veía que corría en todas partes otro canal adonde podríamos estar tocando.
Entonces me entusiasmó viajar al interior y por él, y me pareció que era cuestión de desearlo y ponerse en campaña. Empecé a hacer contacto con personas que gustaban de mi música o les daba curiosidad y estaban dispuestas a organizar una fecha.
Y empezamos a ir con Javier a hacer un show electroacústico: tenía un momento acústico, uno de mi acústica y su eléctrica juntas y terminábamos bien arriba con eléctrica y voz. Eso hizo que quedaran las ganas de escuchar toda la banda y en todos lados nos fuimos con esa promesa: volver con la banda.

Te soles mover con cintura por los distintos formatos según la ocasión: dúo, trío, sola con criolla, con banda enchufada. ¿Sentís que tus canciones pueden ser versátiles a la situación / lugar donde estás tocando, más allá de que varíe de la versión como “queda en el disco”?
Puede ser que sean muy versátiles mis canciones, pero la canción es eso, algo que está más allá de géneros y formatos. Una canción muy “climática” –grabada en el disco de ese modo, por ejemplo- que parecería imposible de tocar con una sola guitarra, se puede escuchar a través de la más ínfima ejecución de acompañamiento, una sola nota podría alcanzar, como una lira, lo mismo la más furiosa.
En ese sentido agradezco el acompañar de Javier en este formato, que justamente hace eso, mantiene la tensión del tema pero no agrega cosas para compensar la ausencia de los otros instrumentos, toca como si con solo la voz y la guitarra alcanzara concentrándose más que nada en la exacta “tensión”.

Este año has acompañado a varias bandas “nuevas” en fechas. ¿Alguna te llamo particularmente la atención? ¿Te sorprendió alguna vez tu hija haciéndote escuchar algo “nuevo”?
Si, hemos tocado con varias bandas, en eventos convocados por algunos de ellos o su gente, y siempre han sido invitaciones no faltas de fervor. Conocía a todos, por ya haber tocado con ellos antes o por haberlos visto o de nombre, o tenía el disco.
Me preguntas de mi hija, sí, me hace prestar atención a algunas canciones, que vienen de los más variados orígenes. Pero las que más me sorprenden son las que me muestra hechas por ella. Eso es lo más nuevo, recién hechas.

¿Hace cuánto tenés a tu cargo jornadas de escritura? ¿Cómo te sentís en el rol docente?
No me siento docente, sino algo así como una entrenadora. Yo trato de tomar la escritura como algo que sale de uno pero que podemos tratar con desapego, como un ente aparte que manipulamos utilizando el furor de su origen como motor pero que se va de uno para tomar una forma propia. Así me tomo también la escritura de los demás.

Me llamó la atención que tanto vos como Sergio Pángaro convocaron por internet para completar su banda. ¿Cómo fue que sentiste que la búsqueda debía ir por ese lado?
Para encontrar bajista lo que hice fue avisar a todo el mundo que pude, por todos los medios a mi acceso. Les avisé a todos mis amigos músicos y apelé a la memoria para recordar cuales conocía aunque no viera últimamente. Charlando con la gente me decían decile a tal o te mando el mail de cual. Pero quise abrirlo más y por eso usé Internet. Llámese Facebook o Twitter, hace unos años hubiera sido por Fotolog o Myspace. Son medios. Agradecí no haber tenido que molestar a alguien en un diario para que lo publicara ahí, agradezco poder hacer una convocatoria más pública y no necesitar un favor o tener que pagar un aviso directamente. De esta manera nos pudimos encontrar con Jesica que es alguien que no conocíamos, ni conocía ella a nadie que conociéramos.

Teniendo en cuenta que todos tus discos son muy distintos unos de otros, ¿podemos esperar en el disco que están preparando algo muy distinto a Calendario?
El nuevo disco claro que es distinto a Calendario, y como él, único. Calendario es muy raro. Este no va a ser un disco raro, es un disco de una banda de rock con canciones, algunas de autoría compartida, algunas fueron tocadas en los recitales de El Victorial donde tocamos todas y exclusivamente canciones nuevas. Algunas son de Javier. Este disco corresponde en parte a un diálogo de canciones que en un momento se dio entre nosotros, parte de ese diálogo está acá. Soy solista, porque la banda lleva mi nombre, pero me gustaría que fuera el nombre de una banda, lástima que mi nombre no es muy nombre de banda, me gustaría tener un apellido que fuera algún sustantivo o adjetivo y que sirviera como el nombre de esta banda, en un momento de Misterio Relámpago, los chicos se llamaban Los Relámpagos. Soy una solista pero con un funcionamiento más de banda que de solista estricta. Comparto mucho con los músicos y me siento parte de la banda además de ser Rosario Bléfari, porque además de eso soy la cantante, la intérprete, y en eso estoy codo a codo con los demás.

¿Cuáles son tus proyectos para este año?
Para la segunda mitad de este año voy a presentar mi último disco, PRIVILEGIO. Este disco tiene 12 canciones, muchas de las cuales se fueron incorporando en el repertorio en vivo y se han tocado varias veces. También saldré de gira con la banda por diversas ciudades en las cuales ya he tocado y tengo ganas de sumar a la grilla ciudades nuevas, dentro y fuera de la Argentina.
No pienso abandonar este año el formato acústico: van a seguir los sets en una casa (San Telmo), ciclo que propone características específicas, invitados (ya pasaron Julieta Salas, Luciana Tagliapietra y Violeta Castillo entre otros) y detalles que variarán semana a semana.

txt y fotos x Natalia Berninzoni


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